Apertura de compuertas en Betania afecta pesca en el río Magdalena

Apertura de compuertas en Betania afecta pesca en el río Magdalena

NEIVA, 9 de febrero de 2026 – La apertura de las compuertas de la represa de Betania, ocurrida esta noche, ha generado alarma entre las comunidades de pescadores ribereños del Huila. El aumento súbito del caudal del río Magdalena, aguas abajo de la hidroeléctrica, complica de manera significativa las labores de pesca artesanal y pone en riesgo las faenas de cientos de familias que dependen del afluente.

Según reportes, la operación de la central, gestionada por la empresa generadora, se realizó para manejar niveles de embalse, una práctica técnica habitual. Sin embargo, la magnitud y el momento de la descarga han provocado una creciente rápida que, según los pescadores consultados, arrastra aparejos, desestabiliza las embarcaciones menores y altera los hábitats de las especies, dispersando los cardúmenes.

“El río cambió en cuestión de horas. La fuerza del agua se lleva todo y pescar se vuelve imposible y peligroso”, relató un veterano pescador de la zona de Neiva, quien prefirió no dar su nombre. La preocupación se extiende no solo a la actividad inmediata, sino al impacto en la economía local durante los próximos días, ya que un caudal tan elevado puede afectar la reproducción y disponibilidad de peces.

Autoridades ambientales y de gestión del riesgo fueron alertadas sobre la situación. Si bien la operación de la represa está dentro de los protocolos establecidos, la falta de un aviso previo más contundente a las comunidades directamente afectadas es el punto central de la crítica. Los pescadores exigen mayor coordinación y comunicación para poder anticiparse y resguardar sus equipos y su seguridad.

La represa de Betania, una de las principales del país, tiene un historial de incidentes similares que han generado tensiones con la población ribereña. Este evento reaviva el debate sobre el balance entre la generación de energía y las afectaciones socioambientales en el Magdalena, la principal arteria fluvial de Colombia. Se espera que, una vez normalizados los niveles de embalse, el caudal vuelva a su cauce habitual, aunque los daños para el sector pesquero podrían ser inmediatos.